Descripción
La localidad de Lanaja permaneció fiel al Gobierno de la II República hasta que, en marzo de 1938, las tropas franquistas al mando del general Moscardó se apoderaron de ella.
Situada muy cerca del frente de Alcubierre sufrió muchos bombardeos por parte de la aviación franquista. Los más graves en diciembre de 1937, que registraron seis muertos el día 27 y veinte el día 21.
El búnker de Lanaja es una posición defensiva, construida por el ejército republicano, acondicionada para ametralladoras o fusiles ametralladores y que, además, era un buen punto de observación y vigilancia por cuanto su ángulo de 180 grados permite ver mucho territorio de la sierra de Alcubierre. También controlaba la cercana población de Alcubierre frente a una posible incursión del ejército sublevado desde Zaragoza o Almudévar.
Para llegar al búnker es necesario seguir la carretera A-129 desde Alcubierre en dirección a Sariñena Poco antes de la entrada a Lanaja hay una carretera a la izquierda que va a Cantalabos, pedanía de Lanaja. La fortificación está en una ladera, a la derecha de la carretera, a unos 200 m.
Es una estructura de hormigón armado que se integró en un conjunto defensivo. Se ha reconstruido un tramo de trinchera, que pertenecía a la “línea Lenin”, una línea defensiva del ejército republicano establecida entre Lanaja y las cercanas localidades de Poleñino y Marcén.
El estado de conservación del búnker es bueno, a pesar que en los años de posguerra, se extrajo parte de su estructura metálica con fines económicos. El acceso al sitio histórico es libre y no hay ningún panel explicativo.